Calificación de Riesgos | Banco Fassil S.A.

 

Al 31 de marzo de 2021
AESA Ratings S.A. Calificadora de Riesgo asociada a Fitch Ratings
 
Emisor Corto Plazo Largo Plazo Perspectiva
MN ME MN ME
A+ F2 F2 A+ A Negativa

AESA Ratings S.A., Calificadora de Riesgo asociada de FitchRatings, en su informe presentado el 31 de marzo de 2021 (con información al 31 de diciembre de 2020), asignó a Banco Fassil una calificación de “A+” como emisor y una perspectiva Negativa, fundamentado en que un deterioro de su capital, liquidez o efectos en el perfil financiero —provocados por un entorno operativo adverso— presionarían las calificaciones a la baja.

El informe destaca como factores claves de Banco Fassil que éste forma parte de un grupo financiero (SCFG S.A.), estableciendo que se trata de un banco universal con un mayor apetito de riesgo que sus pares, lo que se refleja en crecimientos elevados de su cartera de créditos. El banco tiene una participación de depósitos del 8,2% con relación al sistema.

“Asumió en gestiones pasadas cambios estratégicos importantes reflejados en variaciones en los segmentos de cartera donde opera, con una correspondiente mayor exposición a riesgos en un entorno operativo menos favorable”, destaca AESA Ratings.

Al referirse a la cartera crediticia, la calificadora indica que Banco Fassil muestra un crecimiento elevado de cartera (22,0%), muy por encima del promedio de los bancos pares y la industria (5,0% y 4,3%), lo que en opinión de AESA Ratings genera ventajas, pero con una mayor exposición a riesgos en un entorno afectado por la paralización económica.

“Debido a los diferimientos y periodos de gracia regulatorios, el impacto de la pandemia en las métricas crediticias será visible en su totalidad cuando se reactiven los pagos íntegramente. A diciembre de 2020, el banco ha diferido cuotas por el 5,0% de su cartera. Los indicadores de calidad de cartera se mantienen favorables, con una mora y reprogramación bajas (0,4% y 1,2% respectivamente). La cobertura de la mora con previsiones es significativa (6,1 veces), reforzada por una importante proporción de cartera garantizada con hipotecas (69,3%)”, indica AESA Ratings en su informe.

En criterio de AESA Ratings, Banco Fassil acompañó su elevado crecimiento de cartera con capitalización de utilidades, deuda subordinada y aportes de capital fresco.  A diciembre el CAP de 11,7% es considerado moderado para su potencial crecimiento en cartera de créditos, sumado a un entorno más desafiante.

Asimismo, AESA Ratings sostiene que en una coyuntura de menor liquidez sistémica y con un elevado crecimiento de su cartera, el banco mantiene indicadores de liquidez muy ajustados y continuamente más bajos que los del sistema. Sostiene que mantiene un importante movimiento en reportos y fondeo del BCB. La relación cartera a depósitos es del 95,5%. A diciembre de 2020, debido a los diferimientos de cartera realizados, el emisor presenta un flujo operativo presionado, agrega.

Según AESA Ratings, un marco regulatorio desafiante generó anteriormente un giro estratégico importante en el banco y cambios en la composición de su cartera por tipo de crédito a tasas menores, lo que afectó al margen financiero.

En criterio de la calificadora, la emergencia sanitaria por el COVID-19  —el evento de salud pública que generó una paralización en la dinámica de la economía y del sistema financiero— afectan al perfil individual de los emisores. Es así que se generaron presiones en la liquidez por un menor flujo temporal de amortizaciones, además de un menor crecimiento de cartera y una potencial menor calidad crediticia de los deudores.

 

 

Al 31 de marzo de 2021
Moody´s Local PE Clasificadora de Riesgo S.A.
 
Emisor Corto Plazo Largo Plazo Perspectiva
MN ME MN ME
A+.bo EQL-2.bo EQL-2.bo A+.bo

A-.bo

 

En su Informe de Calificación al 31 de marzo de 2021, Moody´s Local PE Clasificadora de Riesgo S.A., asigna la categoría A+.bo como emisor a Banco Fassil, manteniendo bajo presión dichas calificaciones debido al entorno operativo desafiante en el que continúa operando el banco, a raíz del efecto de la pandemia COVID-19 en la economía y el sistema bancario.

Las calificaciones consideran el crecimiento sostenido de la cartera de créditos de Banco Fassil en las últimas gestiones, acompañado de indicadores de morosidad y de coberturas con previsiones que se mantienen en niveles favorables en comparación al promedio de la Banca Múltiple en Bolivia.

Moody´s destaca además el compromiso de los accionistas en el fortalecimiento patrimonial de Banco Fassil, el cual se ha visto reflejado en aportes de capital efectuados en los últimos periodos, siendo que en 2020 incrementó el capital social en Bs123,5 millones mediante aportes realizados a lo largo del ejercicio; acción a que se suma el aumento en Bs137,0 millones en la partida de aportes no capitalizados, pendientes de aprobación por parte de la ASFI pero ya computados como capital regulatorio al cierre 2020. “Esto último, aunado a que el Banco fortaleció su estructura de capital a través de la colocación de los Bonos Subordinados por US$57 millones en octubre 2020, lo que también permitió fortalecer los indicadores de solvencia”, sostiene.

Asimismo, la calificadora considera también importante la diversificación en los ingresos financieros del banco, teniendo en cuenta las colocaciones por tipo de crédito, la cual se vería favorecida considerando la estrategia de aumentar la participación de los créditos minoristas en su portafolio. También pondera que el porcentaje de créditos que cuentan con garantías preferidas en el portafolio del banco se ubica por encima del promedio de sus pares (69,39% del banco vs. 59,74% del sistema bancario).

Moody´s advierte el incremento en el riesgo de deterioro de la calidad de la cartera en sistema bancario, una vez concluido el periodo de diferimiento y/o periodo de gracia producto de la aplicación de las leyes N°1294 y N°1319 que establecían que el sistema financiero proceda con el  diferimiento de las cuotas correspondientes a la amortización de capital e intereses y otros gravámenes en el periodo marzo-diciembre de 2020, sumado a lo dispuesto por la ASFI, a partir de enero de 2021, que los planes de pago de las operaciones reprogramadas y/o refinanciadas de los créditos cuyas cuotas fueron diferidas, deben contemplar un periodo de gracia de 6 meses, en que los planes de pago de las operaciones que se encuentran en trámite de ser reprogramadas y/o refinanciadas deben contemplar un periodo de prórroga a simple requerimiento del prestatario.

En cuanto a la cartera de créditos de Banco Fassil, Moody´s considera que ésta ha registrado un crecimiento muy por encima al promedio del sistema bancario al corte de análisis, lo cual toma mayor relevancia considerando la coyuntura actual y el debilitamiento de la economía Bolivia; siendo relevante monitorear de cerca el comportamiento de pago de dichos créditos y su potencial impacto en los indicadores de mora del banco en los siguientes meses.

“Limita a Banco Fassil poder contar con una mayor calificación, los niveles registrados en los principales indicadores de solvencia, específicamente en el CAP y en el Ratio de Capital Primario, los cuales si bien han visto fortalecidos ante los aportes de capital realizados y la emisión de bonos subordinados, todavía presentan oportunidad de mejora, toda vez que dicho indicador continúa situándose por debajo del promedio de la Banca Múltiple”, agrega el informe de Moody´s.

Según el informe, la calificación podría  mejorar con una mejora sostenida del CAP y en los niveles de capital primario, sumado al incremento gradual en los principales márgenes del negocio, resultados e indicadores de rentabilidad; la disminución en los principales depositantes del banco, acompañado de una mejora en el costo de fondeo; la mejora de los principales indicadores de liquidez; la mayor diversificación de las colocaciones por departamento; así como una disminución del crédito promedio.

 

 

Al 31 de marzo de 2021
Microfinanza Rating Bolivia Calificadora de Riesgo S.A.
 
 
Emisor Corto Plazo Largo Plazo Perspectiva
MN ME MN ME
A1 N-1 N-1 A1 A1 Estable

En su informe al 31 de marzo de 2021, MicroFinanza Rating Bolivia Calificadora de Riesgo S.A. asigna a Banco Fassil una calificación A1 como emisor y una perspectiva Estable, considerando que no se prevén variaciones de las calificaciones en el corto plazo.

En opinión de MicroFinanza Rating Bolivia, el contexto actual presenta elevados niveles de incertidumbre relacionados principalmente con los efectos económicos y sociales de la pandemia, generando desafíos importantes en la gestión global de la entidad. “El Directorio muestra una buena capacidad de orientación estratégica y de supervisión de las operaciones. El equipo gerencial está consolidado y es adecuado para enfrentar los retos de crecimiento y fortalecimiento del banco. La administración integral de riesgos es buena, con normativa interna formalizada y herramientas apropiadas”, indica el informe.

Respecto de la suficiencia patrimonial, la calificadora sostiene —en base a información al 31 de diciembre de 2020— que “el capital regulatorio se encuentra conformado por capital primario y capital secundario (29% del capital regulatorio). La tendencia del capital regulatorio ha sido creciente, debido principalmente a incrementos de capital por parte de los accionistas del banco. El coeficiente de adecuación patrimonial es inferior al promedio del sector. La estrategia de fortalecimiento patrimonial del Banco es bastante diversificada, incluyendo capitalización de las utilidades, nuevos aportes de accionistas, acceso a deuda subordinada y la consideración de previsiones como capital secundario”.

MicroFinanza Rating Bolivia indica que en el periodo de análisis se evidencia una adecuada capacidad de generación de resultados y de cobertura de su estructura de costos; sin embargo, los indicadores de rentabilidad en diciembre de 2020  presentan una reducción respecto a los niveles evidenciados en años anteriores y a su vez se ubican por debajo de los indicadores del sector. Añade que en términos de desempeño, el rendimiento de la cartera del banco se mantiene estable, pero se ubica aún por debajo del promedio de sus similares mientras que las tasas de gastos financieros y de previsión no presentan variaciones significativas.

“La eficiencia administrativa es adecuada, mientras que los niveles de productividad del personal presentan un leve aumento. Los indicadores de calidad de la cartera de crédito se mantienen en bajos niveles, al igual que el índice de cartera reprogramada y la tasa de cartera castigada. Sin embargo el diferimiento de una parte de la cartera podría contener riesgo de crédito adicional”, indica el informe.

Según MicroFinanza Rating, existe una alta concentración en los principales depositantes, no obstante, su impacto se ve mitigado por su naturaleza jurídica y por la estabilidad que presentan. Asimismo, los riesgos cambiario y de tasa de interés se mantienen controlados.